Palabra indígena que significa construcción colectiva del pensamiento y el reunirse para hacer amigos y compartir nuevos conocimientos. En este blog deseo compartir mi interés en las artes, la economía y política de nuestro país y del ambito internacional.
!bienvenid@s!
Entre las causas
estructurales que explican el problema del campo en Colombia y que las elites
económicas y políticas del país han desconocido históricamente, están el uso de tierra, la tenencia de la
tierra, y dentro de esta, la creciente extranjerización de este recurso, tanto
en Colombia como en el mundo, entendido esta como la compra de tierras
nacionales por parte de extranjeros.
El profesor Alejo
Vargas, de la Universidad Nacional, señalaba en su libro “Notas sobre el Estado y Políticas Públicas”, que en 1960 “la ganadería ocupaba el 90,3% de
la tierra agrícola y aportaba el 35,5% del valor del producto bruto
agropecuario; la agricultura, por su parte, ocupaba el 9,7% de la tierra y
aportaba el 64,5% del valor del producto”.
Según variados artículos recientes de la prensa nacional, actualmente
Colombia dispone de 114 millones de hectáreas, de las cuales 50, 91 millones de
hectáreas (cerca del 44,6%) del territorio pueden usarse para la agricultura.
Sin embargo, apenas 3,8 millones de Has., se usan actualmente para labores
agropecuarias cuando su potencial es de 21 millones de has. Por otra parte, la
ganadería usa 39,2 millones de has., cuando su potencial es menos de 22 millones
de has. A pesar de lo anterior, una hectárea de agricultura genera 12,5 más
valor que una dedicada a la ganadería. Respecto a la actividad
florestal-productora se usan en esta 0,4 millones de has, cuando podrían usarse
11,9 millones de has.
Por último, respecto
a la actividad minera, cuyos análisis se han concentrado sobre todo en el
impacto ambiental de esta actividad, también se viene consolidando como una
amenaza para la producción de alimentos, ya que se usan 5,8 millones de Has.,
casi el doble que la dedicada para producir alimentos, y hoy se han otorgado
cerca de 9000 títulos mineros que están vigentes y están pendientes cerca de
20.000 nuevas solicitudes. Ya en el 2012, el entonces ministro de agricultura,
Juan Camilo Restrepo, alertó sobre el impacto que tendría en el agro y en la
población rural, la desmesura en la entrega de títulos mineros que se ha dado
en el país. En entrevista para el diario La
República, el funcionario anotaba que esta situación “podría afectar más
del 53% de la actividad agrícola y ganadera en Colombia”. Cabe anotar, que
según la Agencia Nacional de Minería (ANM), 1.028 títulos (10,2%) del total,
están en manos de firmas extranjeras o multinacionales; 577 (5,7%) le
corresponde a resguardos indígenas; y 153, (1,5%) son de asociaciones mineras y
cooperativas.
Neocolonialismo y propiedad de la tierra en Colombia
El aumento de compra de tierras agrícolas
por parte de extranjeros en países en vía de desarrollo ha disprado las alarmas
a nivel mundial.
A 2013, el 80%
de los campesinos colombianos tenian menos de una UAF (Unidad Agrícola
Familiar), esta es la empresa básica de producción agrícola, pecuaria, acuícola o
forestal, cuya extensión permitiría, según el gobierno, que con un proyecto
productivo y tecnología adecuada, se generaran, como mínimo, dos salarios
mínimos legales mensuales vigentes. Además, permitiría a la familia remunerar
su trabajo y disponer de un capital que contribuya a la formación de su
patrimonio. Sin embargo, en Colombia la propiedad es microfundista (menos
de 3 Has.), lo que la hace ineficiente,el 68% de los predios registrados son pequeñas
propiedades, y estos apenas ocupan el 3,6% de la superficie del área productiva
de Colombia. A pesar de la falta de acceso a la tierra, el 70% de los alimentos
que se producen en el país vienen de pequeños campesinos. Bajo este panorama
no es de extrañar una crisis de seguridad alimentaria en Colombia.
En contraste con
lo anterior, se viene dando un proceso de Neo-colonialismo a escala mundial. En
una investigación del año pasado, la
ONG Oxfam, denunciaba como entre 2010 y 2012, la
multinacional Cargill, hoy la mayor comercializadora de materias primas
agrícolas del mundo, adquirió 39 predios en el Vichada, a través de 36
sociedades distintas, y acumuló una extensión de 52.576 hectáreas. Esta compra
masiva de predios, en un país en el que no existen restricciones generales a la
cantidad de tierra que puede poseer una persona, sería un negocio normal si no
fuera porque las tierras adquiridas desconocieron la prohibición de concentrar
en un solo propietario Unidades Agrícolas Familiares (UAF). Esta situación es
de gravedad importante dado que la Altillanura colombiana, conformada por los
departamentos del Meta, Vichada, parte de Casanare y Arauca, es según el mismo
Ministerio de Agricultura, la última gran frontera agrícola que le queda al
país, con algo más de 7 millones de hectáreas, que dado el caso de que siguiera
quedando en manos de extranjeros, estarían poniendo en peligro la seguridad
alimentaria de nuestro país y asegurando la del resto del mundo.
En la misma línea de análisis, la
Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura (FAO) en el 2012,
calculaba que 80 millones de hectáreas de terrenos en regiones como África han
sido adquiridas por multinacionales en los últimos años. Estos países compraron
tierras en zonas aptas para la agricultura, concentrándose en África. La
preocupación se da especialmente con estados como China, el cual
ha invertido en comprar 2,09 millones de hectáreas. Corea del Sur ha adquirido
1.000.000 de hectáreas a nivel mundial; Arabia Saudita, con 1,61 millones;
Emiratos Árabes Unidos, 1,28 millones, mientras que Japón ha comprado 324.000
hectáreas, según cifras de 2009 de las organizaciones Farmlandgrab y Grain.
Como elemento final de análisis,esta la relación entre la
concentración de la tierra y el asesinato y destierro violento del
campesinado colombiano. Según un informe del mes de marzo del presente año
publicado en el diario El Espectador,
el Centro Internacional de Toledo para la
Paz (CITpax), reclamantes, jueces de tierras, abogados de victimas e
incluso periodistas hacen parte de la larga lista de personas que han recibido
intimidaciones por su participación en procesos de restitución de tierras en
Colombia. Según Human Rights Watch, la cifra de amenazados, a partir del
2012, ascienden a más de 500 personas y 17 casos de asesinatos de líderes desde
el 2008, claramente relacionados con la reclamos de restitución.
En cuanto a los presuntos responsables de
las acciones contra los reclamantes, CITpax señalaba que los reportes señalan
en el 60% de los casos, a actores desconocidos y agentes individuales
(generalmente personas que ocupan los predios solicitados por los reclamantes)
como los principales actores de la persecución. El otro 40% de los casos
corresponden a eventos en los que están vinculados desde desmovilizados de las
AUC, bandas criminales, guerrillas, hasta otros grupos criminales.El
informe señalaba, también, la existencia de una hay una estrategia “no
violenta” por parte de distintos actores para infiltrar las instituciones
estatales como el Incoder, Defensoría, Fiscalía y verse beneficiados de los
reclamos. De todas las acciones violentas denunciadas y registradas contra
reclamantes de tierras en Colombia, Antioquia lleva la delantera, con cerca de
65 acciones violentas, seguido de Bogotá (con 40), Bolívar (con 40), Tolima
(con 41), Cesar (con cerca de 32) y en menor medida, departamentos como
Magdalena (22), Córdoba (22), Valle del Cauca (20) y Sucre (11).
El proceso de extranjerización de la tierra en
Colombia y en el mundo lo que refleja es que las multinacionales y los países
vienen comprando tierras para cultivarlas, pero no con el objetivo de suplir
las necesidades de alimentos del país receptor de la inversión, sino que la
producción se exporta para suplir la necesidad de alimentos del país de origen
de la multinacional o para re-exportar a otras latitudes. Lo anterior en el
caso de la agricultura, pero los países como Colombia también se han convertido
en proveedores de recursos naturales, minerales y petroleros, para suplir la
demanda de las potencias extranjeras, modelo extractivista que viene condenando
a los países subdesarrollados a más pobreza, desigualdad y exclusión social,
como lo advertía el premio nobel de economía, Josep Stiglizt, en el pasado Foro
Urbano Mundial realizado en Medellín en el mes de Abril.
Pero como puede ver, hoy en día no esmás que un desiertodividido en dos.
Robanenplena luz del día, yse apoderaron detodo loque hay en el país
Sindar nombres, ¿sabes quiénes son estas personas?
Una gran
cantidadde dineroque fue destinado paraproyectos de desarrollo y
Loshijos de putaroban yse
aferran asus tronos
Sé quela genteno oye hablarmucho
de él
Perosi la situación noera justano se puede dejar de hablar, hay queaceptar lavoz del pueblo
General de2011
La misma
situación
Los mismos
problemasy sufrimiento
Sr.
Presidente...”
Canción del cantante Rap Tunecino apodado “El General” (Hamada Ben Aoun),
arrestado por la policía de Túnez el 6 de enero de 2011, por sus
cuestionamientos al presidente Ben Ali. Ocho días despues el general fue
liberado y Ben Alí abandono el poder
Introducción
El presente ensayo tiene como objetivo hacer un
análisis de lo que ha llamado la prensa, por comparación con otros sucesos,
como “la primavera árabe”. Se presentaran los sucesos contingentes y
situaciones estructurales que pudieron haber detonado las protestas en los
países del medio oriente próximo y del norte de áfrica, el carácter más bien de
revuelta que de revolución de estas protestas, sus rasgos comunes y
particulares y el papel ambiguo, valga decir, que asumió en su momento la
comunidad internacional respecto a estos hechos. Por último, se hará énfasis en
el importante, y para muchos, determinante papel que tuvieron y vienen teniendo
las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICS) como plataforma de
apoyo para la lucha política en estos países, hacia una transición democrática,
que, según algunos analistas, configura una nueva era en las protestas sociales,
no solo del mundo árabe sino además a nivel mundial.
Los
detonantes de la protesta árabe
El hecho contingente
que detona las protestas masivas en el mundo árabe es el suicidio de un joven
tunecino y vendedor ambulante de 26 años, Mohamed Bouazizi, que se quemó
públicamente al frente de un edificio gubernamental, quejándose de la difícil
situación económica y del tratamiento que le estaba dando la policía a las
protestas[2].
El hecho convirtió al joven en mártir de la protesta social y fue catalogado
por los medios como “el mártir que vino con la primavera”, recibiendo el premio
Sájarov junto a otros, por su aporte a lo que llamarían “primavera árabe”. El
hecho desató inmediatamente una ola de manifestaciones en Sidi Bouzid, que se
extendió desde las periferias de Túnez hasta su misma capital y que terminaría
con el derrocamiento del gobierno de Ben Alí, y que contagiaría a otros países
como Egipto, Libia, Yemen, Siria, entre otros.
Sin embargo,
elementos estructurales comunes en los países árabes fueron el verdadero caldo
de cultivo de las protestas sociales, como lo explican González- Quijano (2011),
y Manrique y Mikail (2012):
- Los
regímenes actuales, de corte militar y autoritario, que habían nacido
de los nacionalismos árabes entre las décadas de 1950 y 1970, se fueron
convirtiendo en gobiernos represores que impedían una oposición política
creíble, que dio lugar a un vacío llenado por movimientos islamistas de diversa
índole. Este estado de cosas generaba un clima de falta de libertades
democráticas latente.
- Crisis económicas
manifestadas en elevación de los precios de los alimentos básicos, malas condiciones
de vida para la población en general, desigualdad económica, desempleo y
hambruna.
- Altos niveles de
corrupción en las esferas de los gobiernos.
- Los protagonistas de
las protestas son, esencialmente, la población joven, que en la mayoría de los
casos tenían acceso a TICS tales como Smartphones
con acceso a internet, y hacían uso especial de las redes sociales
(especialmente, Facebook, Twitter, Youtube y MySpace) y blogs, utilizando estos
espacios virtuales para dar a conocer a nivel mundial el alcance de las
protestas y las reacciones de los gobiernos a estas[3].
- Alta represión
policial a cualquier tipo de manifestación política y/o cultural que mostrara
su inconformismo contra los regímenes[4].
- Naturaleza
esencialmente pacífica de las protestas sociales cuyas reivindicaciones giraban
en torno a exigir a sus gobiernos libertades democráticas, cambios políticos,
económicos y sociales.
Este último
elemento ayudó a configurar el nombre de la protesta árabe bajo el apelativo de
“Primavera árabe”, según González-Quijano (2011) más bien por comparación con
…otro periodo histórico, el de la «primavera de los pueblos» de
1848, cuando una serie de revoluciones sacudió –y en algunos pocos casos
derrocó– a unos 50 regímenes, sobre todo en Europa pero también en otras partes
del mundo (P. 111)
Y
también con revoluciones de Europa del Este a partir de la caída del muro de
Berlín en 1989.
A las anteriores causas comunes encontradas en
los países de la región se añaden otras particulares. En el caso de Túnez, la
cantidad de turismo internacional y en especial europeo que recibía consiguió
un mayor arraigamiento de las ideas occidentales; Túnez poseía, al parecer, un
gobierno menos restrictivo. Su economía estaba en manos de unas pocas familias
acaudaladas que asumían muchas de las filiales de grandes empresas extranjeras,
especialmente francesas, que copaban los sectores turístico, financiero,
distribución comercial, telecomunicaciones, seguros e industria. El gobierno de
Ben Ali estaba además bien visto por la Unión Europea, con quien firmó un
tratado de libre comercio en 2008, desplazando su industria allí debido a los
bajos salarios tunecinos. El régimen de Ben Ali había logrado un crecimiento
sostenido pero concentrado en unas pocas clases ricas situadas en las costas
norte y noreste, en tanto que el resto del país era pobre. Esta pobreza se
acentuó a partir de la crisis económica de 2008, que redujo el empleo y los
salarios. Los parados llegaron (en cifras oficiales, probablemente a la baja) a
situarse entre el 20% y el 30% de la población del país, pero con un porcentaje
del 60% entre los menores de 30 años, donde cerca del 75% de la población no
supera esa edad; es importante contar aquí a las mujeres, que en Túnez no
sufren la represión islámica de otros Estados. Así, probablemente la falta de
expectativas de una vida decente para la juventud fue un detonante mayor que la
carestía de los productos básicos.
Otra particularidad de Túnez es que, al
contrario que por ejemplo en Libia y Siria, su gobierno no había otorgado
privilegios empresariales y cargos gubernamentales sistemáticamente al
ejército. Éste se puso del lado del pueblo tunecino, desobedeciendo las órdenes
de Ben Ali.
¿Revuelta
ó revolución?
Después de la
exposición de los anteriores sucesos cabe la pregunta respecto a sí la
“primavera árabe” es una revolución o una revuelta, que son los dos apelativos
con los cuales se ha querido caracterizar dicho suceso. Al respecto Abu-Tarbush
(2011, citando a Paramio, 1990; Arendt, 1988).) afirma que
Una revolución indica una transformación significativa del sistema
político. Esto es, su reemplazo por otro nuevo mediante un cambio violento. A
su vez, la revolución puede ser política, limitada al cambio de su régimen; o
también social, el cambio político se ensancha y afecta igualmente a la
transformación de su estructura social (p. 4)
Por su parte,
una revuelta se caracteriza por tener otras características y su alcance es más
limitado, como lo afirma Abu-Tarbush (2011):
La revolución, implica una estructura organizativa con su
correspondiente dirección política; además de poseer una deliberada agenda o
estrategia revolucionaria, en la que cabe planificar incluso la ofensiva o
insurgencia con el propósito de hacerse con el poder (p. 5).
Pero lo que
caracterizó a las protestas árabes es que surgieron de forma espontánea, sin organización
(sin la participación de partidos políticos), sin un liderazgo claramente
identificado, ni programa ideológico; y más que la toma del poder, dichas
protestas tenían un carácter más bien anti-autoritario y apelando hacia una
apertura y democratización de sus sistemas políticos.
En este orden
de ideas las protestas árabes se pueden caracterizar como revueltas
pro-democráticas, mas no como un proceso revolucionario.
El
papel de la comunidad internacional
Esta serie de protestas en el mundo árabe con
reivindicaciones democráticas contrastaba, en un comienzo, con el silencio de
la Unión Europea y de Estados Unidos. La prensa del momento registraba que el
ministro de Asuntos Exteriores de Italia, Franco Frattini, explicaba la falta
de respuesta europea aduciendo que eran Estados independientes y no colonias
de Europa. Finalmente, la Unión Europea se reunió el 31
de enero de 2011 para decidir si apoyaba o no las revueltas populares en Túnez
y Egipto; y aunque endureció su postura frente a Hosni Mubarak, presidente de
Egipto, hizo un llamado pacifista y no condenó su gobierno.
De igual manera, cuando le preguntaron al
presidente Barack Obama si consideraba que Hosni Mubarak, el presidente
egipcio, era un "gobernante autoritario" antes de que el movimiento
popular lo derrocara del poder, manifestó que no acostumbraba a etiquetar a la
gente, y agregaba que consideraba a Mubarak como aliado incondicional de los
Estados Unidos. En el caso de Libia, el tratamiento fue distinto ya que contó,
como lo afirma Álvarez Acosta (2012), con la petición de intervención por parte
de la Liga árabe, de una resolución en el Consejo de seguridad de la ONU, el
apoyo a los rebeldes y el apoyo a un gobierno provisional, que terminaría en el
derrocamiento y asesinato de Gadafi. En el caso de las protestas en Baréin,
Marruecos y Siria, la respuesta internacional ha sido mucho más matizada.
El papel de las TIC en la revuelta árabe
Aunque en una entrevista televisada para
Reuters, Marc Zuckerber, el creador de Facebook, una de las redes sociales más
populares del planeta negara que esta red hubiera sido necesaria o suficiente
para que se dieran los acontecimientos de la “primavera árabe”[5](Citado
por González–Quijano, 2011), es innegable que esta y otras redes
sociales, y en general, el uso de las TICS (Tecnologías de la información y la Comunicación)[6],
jugaron un papel importante, sino determinante en las protestas árabes; y en la
justificación, coordinación, y divulgación en la internet, de cualquier
protesta social, como el movimiento de los “Indignados” en España y más
recientemente por parte de “Ocupa Wall Street” en EEUU.
Como lo afirma Manrique y Mikail (2011, p. 1) “Las
TIC contribuyeron a las revoluciones en Egipto y Túnez, ayudando a organizar
las protestas y a difundirlas al mundo en tiempo real…y proporcionando
discursos alternativos –que contaron con cierto apoyo internacional– a los de
los regímenes autoritarios”
Pero cómo es posible que las TICS jugaran un
papel importante en las protestas de estos países con graves problemas
económicos y sociales?. Las transformaciones sociales y políticas estarían
relacionadas con dos aspectos. Primero, el fin de la Guerra Fría permitió a los
países árabes mayor libertad política, coincidiendo con un amplio proceso de
globalización que difundió las ideas de Occidente. Segundo, un nivel mínimo,
pero creciente de “aculturación digital” a finales de la primera década del
segundo milenio, que hizo que los países árabes tuvieron acceso a internet y
gran presencia en las redes sociales, que en 2008 se impusieron en Internet. La
Red, a su vez, implementó su presencia en la década de los 2000 gracias a los
planes de desarrollo de la Unión Europea. Al respecto vale la pena analizar el
acceso a la TICS en países como Túnez y Egipto:
Por un lado, su alcance está limitado a los usuarios de Internet,
que alcanzan el 33,9% de la población tunecina y el 24,5% en Egipto. Si bien
estas cifras se encuentran entre las más elevadas en África, el alcance total
sigue siendo limitado. El uso de los teléfonos móviles es, considerablemente, más
elevado, con el 83,3% entre los tunecinos y el 50% de los egipcios. Además,
cabe distinguir entre los diferentes medios. En Túnez, más de dos millones de
personas son usuarios de Facebook, pero se estima que cuando estalló la revuelta,
Twitter solo contaba con 200 suscriptores activos. Según un activista egipcio,
“Facebook se usaba para programar las protestas, Twitter para coordinarlas y
YouTube para contarlo al mundo (Manrique y Mikail, 2011, p. 2)
Este estado de
cosas parece aplicar, incluso, para que aquellos países de la región en los que
la presencia de las TIC era muy bajo, en efecto,
Pese a ser útil, este matiz no es muy significativo en el caso
yemení, donde a pesar de una penetración muy escasa de las nuevas tecnologías
(1,6% de usuarios de internet) en una población aún muy poco alfabetizada
(alrededor de 50%), se observa la importancia y la tenacidad de movilizaciones
que también adoptan toda la gama de la protesta política digital (incluidas las
mujeres que visten el niqab, singularidad que no ha dejado de intrigar a
los observadores extranjeros, acostumbrados a considerar el uso de las
tecnologías modernas como casi necesariamente acompañado de códigos de
comportamiento occidentales), (González-Quijano, 2011, p.113)
Ahora bien, es importante aclarar
que el caso de la “Primavera árabe” no es el primero que registra el uso de las
TICS para promover intereses políticos de sectores en pugna. Los seguidores de
esta tesis dan cuenta, de por lo menos, dos antecedentes importantes:
En Filipinas, durante la moción de
censura contra el presidente Joseph Estrada en 2001, los partidarios del
mandatario en el Congreso votaron a favor de excluir algunas pruebas clave para
su acusación. Un gran número de personas enfadadas reaccionó enviando mensajes
de texto para movilizar a la población. Se mandaron más de siete millones y
alrededor de un millón de ciudadanos salieron a las calles de Manila para
protestar. Estrada tuvo que dejar el poder. Este suceso fue el primer ejemplo
conocido del uso de una herramienta con estas características para acabar con
la tiranía. Durante la Revolución Naranja en
Ucrania en 2004, las TIC (aunque no las redes sociales) jugaron un papel
significativo. En particular los medios de comunicación online alternativos como
Ukrainskaya Prevda, las listas de correo electrónico, los foros de
Internet y los teléfonos móviles fueron utilizados por los activistas para estar
en contacto entre sí e informarse de los últimos acontecimientos. También los
usaron los ciudadanos que estaban en Kiev para movilizar a amigos y familiares
en otras ciudades. No obstante, tras el éxito de las protestas en las calles que
condujeron a la Revolución, el espacio político pronto volvió a cerrarse
Manrique y Mikail (2011, P.3)
Veamos, por
último, el papel particular que tuvo cada una de las TIC en la configuración de
las protestas en la región. Al respecto Manrique y Mikail (2011) y González-Quijano
(2011) describen claramente el papel de cada una de estas:
- Papel de las redes sociales: el uso de Facebook. Para muchos jóvenes ciudadanos egipcios, Internet se convirtió en
un medio para descargar sus frustraciones hacia la situación política y
económica y contactar a otras personas que también estaban descontentas. Las
referencias a las protestas anteriores, como las lideradas en 2004 por el
movimiento “Kefaya”, sirvieron para aumentar la frustración. Las noticias sobre
la revolución tunecina se extendieron por la red, convirtiéndose en una
motivación más, junto con otras formas de influencia menos directas, como
vídeos de música hip-hop, ridiculizando a los regímenes autoritarios. Todo ello
contribuyó a crear un sentimiento de comunidad entre los ciber-activistas en El
Cairo, por todo el mundo árabe y con la diáspora en Occidente.
- El uso del
Canal Youtube y MySpace. En particular Youtube desempeñó un papel considerable para la
difusión de cierta información en el caso tunecino y más aún en Siria. En el
caso del sitio MySpace, raramente mencionado, una de las aplicaciones más
utilizadas por la juventud árabe se convirtió en el principal soporte de
difusión de música más o menos alternativa, con verdaderas repercusiones
políticas cuando la canción del rapero tunecino El General se convirtió en el
canto de adhesión a la protesta de toda la juventud contestataria del país[7], González-Quijano
(2011, p. 114).
- El papel de las transnacionales digitales. Parece confirmarse la sospecha sobre el papel desempeñado en las
protestas árabes por parte de algunas grandes empresas estadounidenses de la
economía digital, que eligieron romper con la neutralidad tradicional del business as usual para apoyar a los militantes egipcios contra el
régimen del presidente Mubarak. Parece que estas empresas contribuyeron a
reforzar su anonimato frente a la ciber-policía egipcia y les proporcionaron,
gracias a una cooperación entre Google y Twitter, una infraestructura de
comunicación paralela después del cierre de los canales regulares. Esto le
imprime un papel de sabotaje corporativo a las protestas árabes.
- El papel de
la TV Digital y en especial de la cadena Al Jazeera. Los análisis realizados hasta el momento, insisten en el importante rol desempeñado por las cadenas satelitales
de la región, sobre todo Al-Jazeera. La
cobertura de los hechos realizada por esta cadena con un alto nivel de
compromiso hacia los movimientos de protesta (con la excepción de Bahrein, por
razones de proximidad geográfica y política) y con un público que reúne varias
decenas de millones de televidentes, hacen que dicha cadena ofreciera una
contribución mucho más decisiva a las rebeliones populares árabes que la de las
redes sociales en internet (González-Quijano, 2011, p. 119).
- El papel de la juventud en la revuelta árabe. Por último, la juventud, consumidora de estas TIC se configura con
el actor principal de las protestas árabes. En esta región del mundo la juventud
es especialmente numerosa: la edad promedio ronda los 21 años, contra 37,7 años
en Europa, por ejemplo (González-Quijano, 2011, p. 120)
Los anteriores
aspectos parecen inducir una clara conclusión de este apartado:
En este sentido, no es errado afirmar que la red de redes, con sus
modalidades de expresiones especialmente flexibles y fuertemente «liberadas»
del formalismo lingüístico de las generaciones anteriores, se convirtió sin
duda en el lugar donde se elabora el «espíritu de la época», incluso en su
dimensión contestataria... El dinamismo de la web árabe da abundante testimonio
de ello, en tanto se ha vuelto, a través de sus redes, sus sitios y sus foros
de discusión, el principal laboratorio de una joven creación que inventa una
modernidad híbrida y desacomplejada (González-Quijano, 2011, p. 120)
Conclusión
Las revueltas
populares en el mundo árabe, comúnmente conocidas como “primavera árabe” se
configuran como un hito en la región, debido al carácter democrático de sus
reivindicaciones en contraste con el carácter autoritario y represivo de sus
regímenes. Estas protestas encontraron un caldo de cultivo en una juventud
insatisfecha y contestataria frente a una realidad económica y política
asfixiante. Las revueltas, mayoritariamente civiles y pacíficas, parecen haber
logrado un impacto importante apoyándose en el uso de las TICS[8], a través de las cuales la
población
Organizó protestas simultáneas, construyó un discurso contrario
al régimen desde la base, a través de las redes sociales, la población pudo
grabar las protestas y la respuesta policial, mantenerse conectada con otros
manifestantes, reaccionar a nuevos acontecimientos y difundir en directo lo que
estaba pasando en el terreno a un público global (Manrique y Mikail, 2011, p.3)
Lo que le
imprime un elemento innovador a la lucha social y política y actual.
Cabe concluir,
como punto final, que la existencia y el uso de las TIC es necesaria, más no
suficiente para la consolidación de un proyecto democrático sólido en la
región, por su aporte a la construcción de un espacio público abierto que
escape al control totalitario por parte de los anquilosados regímenes y por la
capacidad de propiciar el vinculo entre actores pro-democráticos y los debates
públicos que estos puedan promover. Sin embargo, la transición hacia un modelo
democrático en la región depende más de la correlación de las fuerzas que se dé
allí en donde las protestas sociales prevén un cambio inminente de régimen.
La verdad no
parece sonar alentador para el proyecto democrático de los países en donde la
“primavera árabe” se ha manifestado el hecho de que en Túnez, Libia, Yemen y
Egipto, grupos islamistas radicales, con referentes teocráticos, como la Hermandad Musulmana o los Salafistas estén saliendo a las calles a
exigir el establecimiento de un Estado Islámico, haciendo que el proyecto
pro-democracia, impulsado por la “primavera árabe” se esté enfriando.
Álvarez Acosta, María E. De
Libia a Siria: ¿cambio de paradigma o paradigma de cambio? Semanario virtual
Caja de Herramientas, Edición N° 00290 – Semana del 10 al 16 de Febrero de 2012,
Consultado en línea el día 06 de abril, en: www.viva.org.co
Quijano González, Yves. Las revueltas árabes en tiempos
de transición digital, mitos y realidades.
Revista Nueva SociedadNo
235, septiembre-octubre de 2011, consultado en línea el 06 de abril
de 2011, en: http://www.nuso.org/upload/articulos/3800_1.pdf
[1]
Economista de la Universidad Nacional de Colombia sede Medellín, Especialista
en Estudios Políticos de la Universidad Pontificia Bolivariana, sede Medellín,
Estudiante de 3er semestre de la Maestría de Estudios Políticos de la UPB,
Docente de tiempo completo de la Corporación Universitaria Minuto de Dios y
Docente de cátedra de Unisabaneta
[2] La
prensa cuenta que Bouazizi había desempeñado diversos trabajos desde que tenía
diez años, se inició en la venta de frutas y verduras a tiempo completo en las
calles de Sidi Bouzid para mantenerse a sí mismo y a su familia (su madre, dos
hermanos y cuatro hermanastros).El 17 de diciembre de 2010, la policía confiscó
su medio de subsistencia, al parecer debido a que Bouazizi no disponía de
permiso de venta ambulante. Algunas fuentes indican que la policía lo abofeteó
y lo maltrató de otras formas. Ese mismo día, Bouazizi intentó presentar una
queja ante las autoridades locales, al parecer sin resultados. Posteriormente
adquirió una lata de pintura inflamable, se roció enfrente de un edificio
público de la localidad y se prendió fuego. Un reporte de la cadena Al-Jazeera
que registra sobre el suceso puede verse en http://www.youtube.com/watch?v=jHw_auqod6Y
[3] Este
particular uso de la tecnología y de la TICS en las revueltas del mundo árabe,
y en general en la política, han llevado a expertos a hablar de la “Revolución de
Twitter” y la “Revolución de Facebook” y ha considerar a la internet como un
nuevo espacio de lucha social, política y hasta militar. Para un análisis de el
uso que se está dando a las redes sociales y a las TICS para la lucha política,
actual puede verse el texto de: Rengifo
Arias, Carlos G. Hacktivismo: La lucha Social en La Red Ha Comenzado.
En: Periferia Prensa Alternativa, Edición No 64, Julio-Agosto 2011,
Págs. 8-9, Medellín. En línea:http://www.periferiaprensa.org/index.php?option=com_content&view=article&id=712:hacktivismo-la-lucha-social-en-la-red-ha-comenzado&catid=107:edicion-64-julio-2011&Itemid=60
[4] El
caso más famoso fue el de la detención, en Túnez, del cantante de Rap apodado
“El General” (Hamada Ben Aoun), cuyo video “Mr
President” dedicado a Ben Alí, se hizo viróso en internet siendo detenido,
después liberado y que ayudó a detonar la protesta que llevaría al
derrocamiento de Ben Alí del poder.
[6] Las
TIC incluyen los teléfonos móviles y las aplicaciones de Internet como el
correo electrónico, los blogs, los foros, las redes sociales, tales como
Facebook y Twitter, y los programas de Voz sobre Protocolo de Internet (VoIP,
en sus siglas en inglés), como Skype.
[8]Parece confirmar la importancia y
trascendencia el uso de las TICS en las protestas sociales que, en el caso de
Egipto, el Gobierno
de Mubarak decidió apagar las conexiones a Internet durante cinco días. Esta
medida resultó ser contraproducente para el Ejecutivo, dado que, cada vez más
personas salieron a las calles para protestar, eludiendo así el monitoreo
online del régimen. Siria aprendió la lección de Egipto y no ha impedido el
acceso a internet pero si ha establecido un control bastante restrictivo a
ciertos contenidos digitales anti-régimen.
Una versión Editada de este artículo fue Públicado en Periferia, Prensa Alternativa , Edición No 95, Mayo-Junio del 2014
Desde
que tiene memoria, Yessica Palacios, afrodescendiente oriunda de Tadó y
residente en Medellín, recuerda que en su pueblo, el cual se
encuentra ubicado en la cuenca alta del rio San Juan, en el Choco, la minería
de extracción de oro aún permanece como la principal fuente económica de las
familias, quienes alternan dicha actividad con la agricultura y en menor grado
la pesca y la caza. No por esto su población, compuesta en un 70% por
comunidades negras y colonos, y un 30% de comunidades indígenas, ha progresado.
Por el contrario, la extracción de este mineral, ya sea de manera legal o
ilegal, ha generado un impacto negativo significativo en el medio ambiente, ni
que decir en su población.
Yessica, un poco confundida, cuenta
que cada vez que visita su pueblo hay más minería ilegal, -“yo no sé qué está haciendo el gobierno para
frenar esto, está afectando a las familias, pero por otra parte, desde niña
recuerdo que el municipio no genera empleo…me da mucha tristeza que la
gente se vea obligada a trabajar en las
minas ilegales, por falta de oportunidades o lo que hacen es irse del municipio”-.
La actividad minera ha desplazado la agricultura y la pesca como actividades
principales y los lugareños se ven obligados a combinar dichas actividades para
poder sobrevivir. –“lo que ocurre es
que la minería les genera empleo más constante y algún ingreso para su sustento
y construir sus casas, pero se tienen que dedicar a otras actividades
adicionales, porque la minería por sí sola no les da para vivir…los que
realmente ganan son los dueños de las minas, que son sobretodo grupos al margen
de la ley, predominando las “Águilas Negras””-. Relacionado con esto está
también el desplazamiento, ya que estos grupos les ofrecen dos alternativas a
los lugareños: - “…o trabajan la mineria o si van trabajar la tierra deben
cultivarles Coca..y a muchas personas no les conviene…generándose
desplazamiento”- Afirma Yessica.
Según cuenta Yessica, una
persona puede estar trabajando en la minería ilegal 50 horas a la semana, sin
un contrato formal, sin salario fijo (depende de lo que saque en oro), sin
seguridad social, ni protección de ningún tipo, - “van al riesgo”- como ella
dice, - “…si se les cae un alud, quedan tapados y es problema suyo…o se murió
otra persona y no se hace nada”. Yessica está haciendo una investigación sobre
el impacto de la minería en su municipio para graduarse como trabajadora
social, y cuenta, con tristeza, que en una entrevista realizada a una mujer
dedicada a dicha actividad, le contó que una vez se le vino un alud de tierra
que tenia además agua, y casi se muere…-“…todos corrieron a socorrerla ya que
había sido buena persona con los otros mineros…ella decía (la entrevistada),
que para tener buena relación y que la pudieran salvar tenía que hacer buenos
amigos...y a pesar de esa situación sigue trabajando la minería ya que no le
sirve trabajar en una casa de familia en donde apenas le pagan la mitad de un
mínimo”. No siendo suficiente, hasta los niños desde los 10 años en adelante se
les considera actos para el trabajo minero - “…los padres de estos los llevan a
las minas para que laboran, ya que no cuentan con los recursos necesarios para
su sustento, y si no tienen pasajes para sus hijos para ir al colegio y tampoco
tienen para sus útiles, se los llevan a trabajar”-
Adicionalmente, Yessica narra
que los que se dedican a esta actividad andan armados –“…los que se ven en la
necesidad de manejar esa protección son sobre todo los que se dedican a la
minería ilegal, ya que la gente no sabe quién es el que se mete a la mina…se
mantienen vigilando para saber quién es el que saca más oro y atracarlo…yo supe
de una balacera por ese asunto”.
La minería viene siendo, para
los últimos gobiernos, un sector importante para la generación de riqueza en el
país, pero eso en Tadó no se ve…-“…para nada…lo demuestra el desempleo, la
falta de oportunidades…no se qué hace el gobierno con las riquezas de la
minería…eso no se ve ni en parques, ni en escuelas…ni en nada”- Comenta
Yessica.
El
otro impacto de la minería es en lo ambiental. Gracias a un conocido, Yessica
tuvo la oportunidad de entrar a una mina:
- “…esa minería es a cielo abierto y pude ver los huecos que le dejan
las retroexcavadora en la tierra, están llenas de agua sucia…y es un peligro
para la población que vive alrededor de la mina, alcancé a ver en esa zona
hasta 10 huecos…y ya la actividad se había movido unos 100 metros más de donde
estaban antes,…encontrando huecos y huecos sin relleno, ya que era minería
ilegal, me dejó muy triste el daño que están generando”- afirmaba Yessica.
La actividad minera se ubica
principalmente en el rio de San Juan, generando erosión del cauce del rio, deforestando
y contaminándolo con residuos sólidos. El impacto provocado por este tipo de
minería en el Municipio ha venido presentando problemas más serios al medio
ambiente, y los efectos se reflejan en el deterioro del bosque, disminución del cauce del rio San Juan, y contaminación por las aguas negras y por mercurio.
Minería en Tado, foto: Yessica Palcios
Yessica siente tristeza por lo
que ocurre en su pueblo –“…en el municipio dicen que la minería genera
ingresos, aunque uno ve que no es recomendable, pero de todas maneras se lucran
de ella y no se sabe que hacen con los ingresos que esta actividad genera…y el
control a esta actividad consiste en legalizar las minas ilegales, dejando que
están sigan funcionando;…las autoridades del municipio si han decomisado
retroexcavadoras, pero lo que ocurre es que el dueño las reclama y no lo
sancionan, sino que los capacitan para que se vuelvan legales…eso me deja muy
pensativa, porque no están haciendo nada
para mejorar la calidad de vida de la población”http://issuu.com/periferiaprensa/docs/edicion_95_mayo_-_junio_2014
Una versión editada de este artículo fue publicada en la Edición No 82, del periódico Periferia Prensa Alternativa, Marzo-Abril del 2013.
La crisis cafetera
actual no es contingente sino sistémica, y hace parte de la crisis general del
campo y de nuestra sociedad, así como del impacto de las relaciones de poder
dominantes en el comercio internacional.
El cultivo del café
ayudo a construir nuestro país. Fue el cultivo que permitió, en el siglo XIX,
que Colombia se insertara en las corrientes del mercado internacional,
incentivó la creación de un mercado interno, jalonando el consumo de alimentos,
licor, tabaco y curtiembres; impulso la creación de la industria nacional, como
el sector textil, el de envases de vidrio, el de bebidas, el exportador e
importador, y alimentó de manera importante las finanzas del Estado, con las
cuales se construyeron importantes vías férreas, puertos marítimos y la malla
vial colombiana.
Los analistas, los expertos
y los diarios económicos del país afirman que existen tres causas que explican
la crisis cafetera: La caída continúa del precio internacional del café y la
revaluación del peso colombiano. Por cuenta de estas dos "los cafeteros dejaron de percibir el año
pasado ingresos en el orden de los $1,5 billones, luego de que el valor de la
cosecha pasara de $4,9 billones en 2011 a $3,4 billones en 2013", según
dio a conocer Luis Genaro Muñoz, gerente de la Federación Nacional de Cafeteros al diario La República. La
tercera razón es la disminución en la producción nacional, que a duras penas llega
a los 7.7 millones de sacos, cuando el potencial colombiano es de 10 millones,
producto, según los expertos, de cafetales viejos con baja productividad y poco
resistentes a los cambios climáticos y que son necesarios renovar
Estos análisis y
sus estadísticas terminan pareciéndose a los bikinis que visten las señoritas hoy
en día: muestran mucho pero esconden lo más importante.
EL PRECIO DEL CAFÉ LO IMPONEN LAS MULTINACIONALES DE
ALIMENTOS
Y lo que esconden, entre
otras cosas, es que el precio internacional del café es impuesto a los países
productores por una Tiranía Corporativa Transnacional ejercida por las más grandes
compañías compradoras del café en el mundo, a saber: la Nestle y La Kraft, ambas sancionadas hace poco con
60 millones de dólares por la autoridad alemana de competencia y derechos de
los consumidores, por incumplir la legislación de competencia y pactar precios en
el mercado del chocolate; La Proctor
& Gamble, sancionada en otras ocasiones por la mala calidad de leche
para bebé, La Neumann Kaffee Gruppe, empresa
alemana acusada por el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas por su
complicidad en la expulsión de los habitantes de varios pueblos de Uganda para
crear una gran plantación de café; y por último la Sara Lee, por mencionar las más importantes.
Hasta 1989 la
oferta de café era regulada por el Convenio Internacional del Café, lo que daba
cierta estabilidad a los precios del producto, pero cuando se instaura la
reencauchada ofensiva del libre mercado, el precio del café comienza a ser
fijado por los especuladores psicópatas de Walt Street, que ha hecho que el
precio de la libra del café se hoy, la más baja en los últimos 30 años. En el
caso colombiano, en enero del año pasado la carga de café pergamino seco, que
es de 125 kilos, se pagaba a $ 873.847 pesos y a diciembre se estaba pagando a
$520.065, es decir, a un 40,5 % menos!;
y esta es la razón por la cual los caficultores colombianos le están exigiendo
al gobierno que garantice un precio base de sustentación por carga de 125
kilos, de por lo menos $700.000.
A esto se le suma,
según Andrés Álvarez, ingeniero agrónomo, que al país “está entrando de
contrabando la sobreoferta del café de otros países, como Perú y Guatemala, a
precios más bajos que los del mercado nacional, entrando a jugar además la
especulación y el dumping”. Adicional a esto, Álvarez anotaba que “el consumo
interno del café está desestimulado, tenemos el consumo per-cápita más bajo en
el continente, y el Café que se consume es de segunda, o mejor conocido como
pasilla, y el de mejor calidad se exporta, lo que es muy particular, porque por
ejemplo, un francés se da el lujo de tomar vinos de otras partes del mundo,
pero el mercado no le excluye de tomarse el mejor del mundo, que es su propio
vino”.
Y es que no se
entiende la crisis cafetera recurrente en medio de un contexto en donde la
demanda del producto es mayor que la oferta, y menos cuando vemos las cifras
asociadas al comercio internacional de este producto. Según el documental Black Gold, de los hermanos Marc y Nick
Francis filmado en el 2008, el café es el segundo producto más negociado,
después del petróleo, en los mercados mundiales. Desde 1990 las ventas al por
menor de café han aumentado de $30 billones a $80 billones de dólares cada año,
y a nivel mundial se consumen diariamente en promedio más de 2.000 millones de
tasas al día; con esas cifras uno podría pensar que es el negocio soñado para
cualquiera.
La principal
explicación de la crisis cafetera es clara y ya la habíamos enunciado más
arriba: los principales compradores y especuladores mundiales pagan al precio
del café lo que se les da la gana, de tal forma que puedan usufructuarse de los
bajos precios. Así lo reconocía Luis Genaro Muñoz Ortega, gerente de la
Federación Nacional de Cafeteros en el Congreso Nacional del Gremio, realizado
en Bogotá el 28 de noviembre de 2012, cuando afirmaba al diario La República, respecto a las expectativas
de precios del 2013 que “dependerá del comportamiento de las bolsas, que tienen
un nivel de volatilidad como nunca se ha visto. Hay unos actores nuevos de mucha
especulación, para quienes su negocio no es el de los precios, sino el número
de veces que puedan mover un dólar. Si uno habla con los actores del mercado,
con los clientes del café de Colombia, ellos dicen que los precios no deberían
estar tan deprimidos, pues no hay razón para ello”.
LOS QUE
REALMENTE SUFREN LA CRISIS CAFETERA
Claro que si se
ahonda en el análisis tal vez podemos entender el porqué de la crisis y a quien
afecta. Una taza de café en un negocio como Starbucks, o Mac Donalds puede costar,
por ejemplo en Atlanta (USA), unos $ 8 dólares. De cada libra de café salen en
promedio 80 tazas, significa que por cada libra de café uno de estos famosos
lugares obtiene $ 640 dólares!, y
cuanto recibe el productor por cada libra de café?, a precios del 2008 el
mencionado documental comentaba que un caficultor de Etiopia le pagaban a 65
centavos de dólar la libra (cuando los costos de producción para estos se
situaban en 90 centavos de dólar), ósea, 0.65 dólares, es decir 99.8 % menos por libra que lo que recibe
Starbucks o Mac Donalds. Y en el caso colombiano? A precios de hoy la libra de
café la compran a $ 1,42 dólares, de esta manera un caficultor colombiano está
recibiendo por una libra de café un 99,7
% menos que aquella famosa cadena. Es decir, que los $ 640 dólares por
libra finales se los embolsa Starbucks o Mc Donalds y el resto de los $ 638,5
dólares promedio quedan en una larga cadena de intermediarios, que van desde el
agente local, el exportador y el transportista que se quedan con 7% del dinero,
los importadores y las tostadoras y tiendas/cafeterías como Starbucks se quedan
con el 90%, mientras que los agricultores, campesinos generalmente con pocos
niveles de educación y sin conocimientos sobre comercio y negocios, apenas
reciben entre un 1 y 3% del precio final, según el documental Black Gold.
El tamaño de la
finca cafetera y su productividad también afecta los ingresos de los
caficultores. En Colombia, a diferencia de Brasil, la producción es
minifundista, es decir, que la proporción de pequeños caficultores es mayor que
la de los grandes. En relación a esto las cifras oficiales afirman que el
tamaño promedio de la finca cafetera es solo de 1,5 Ha, más del 36% de las
fincas cafeteras tienen menos de 1Ha y el 60% de las fincas oscilan entre 1,1
Ha y 10 hectáreas Esto se convierte en un problema, pues la pequeña finca
cafetera no puede dar ingresos adecuados a la familia propietaria. Respecto a
esto, Álvarez considera que la crisis “afecta tanto a pequeños como a grandes,
ya que estos últimos hacen grandes inversiones y deben recuperarlas”, pero lo
cierto es que la lógica financiera más simple nos permite deducir que un gran
caficultor puede tener, como los expertos financieros lo dicen, más
apalancamiento financiero; es decir, mayor capacidad de endeudamiento y mayor
capacidad para soportar las bajas continuas del precio del producto.
Con lo anterior
espero que el lector no se confunda: no se hace una defensa de la necesidad de
la gran propiedad frente a la pequeña, sino por el contrario, la reflexión es que
la alta concentración de la tierra en pocas manos y el régimen de propiedad
privada, también son las causantes de la crisis de los cafeteros, y en general
de toda la nación.
LA
SITUACIÓN SOCIAL EN LAS ZONAS CAFETERAS
Otro aspecto que
los medios de comunicación no dan cuenta, es el de la situación social de las
familias cafeteras, que no es acorde a la gran cantidad de recursos económicos
aportados por el sector al desarrollo de nuestro país. A esta actividad se
dedican, según cifras oficiales, cerca de 550.000 familias, conformadas en
promedio por 5,5 personas, lo que da un total de 3.025.000 personas dedicadas
al cultivo de la misma. Gilberto Arango Londoño, autor del libro “Estructura Económica Colombiana”,
afirma que el subempleo en las zonas cafeteras es crónico, fluctúa entre el 10%
y el 17%, el 14.85% de los hogares cafeteros se encuentran en una situación de
hacinamiento crítico, el 59.27% tienen sus necesidades básicas insatisfechas,
el 31.28% son pobres y otro 28% son menos que pobres, es decir miserables. También
afirma, tiendo en cuenta otros datos, que la pobreza cobija a más del 60% de
los habitantes de las regiones principales del cultivo y más del 80% en las
zonas rurales, la zona cafetera es donde más ha crecido la pobreza y la
indigencia en todo el país en los últimos años, a un ritmo casi el doble del
resto de la nación. Por último, el 68% de los caficultores no tienen estudios
superiores a los primarios y el 19% es analfabeto, más del 18% de las familias
viven en casas de mala calidad y más del 34% no tiene acueducto ni
alcantarillado.
El poco desarrollo
de las regiones cafeteras se ha debido, según el ingeniero Álvarez a la
Federación Nacional de Cafeteros (que es una institución privada), la cual
“históricamente ha incidido en el desarrollo de la educación rural, la
infraestructura de carreteras, ha incentivado la siembra y ha generado un
sistema de conocimiento e innovación como Cenicafé”. Pero la federación tiene
otra cara, según el mismo Álvarez, “en el marco de un sistema de libre comercio
la federación se comporta como un monopolio, ya que es la única que exporta, o
hay muy pocos exportadores distintos a esta. Si un pequeño productor colombiano
de la Sierra Nevada quisiera venderle directamente a un Alemán, -anota Álvarez-
no podría hacerlo, todo tiene que pasar
por la federación”. Según Álvarez, un primer argumento es la calidad, “ya que
la federación es muy cuidadoso de la calidad del café de Colombia - y por otra
parte- , los pagos y los desembolsos se hacen a través de esta”. Álvarez crítica
adicionalmente que la federación “exige un tipo determinado de variedad de
Café, con una determinada cantidad de arboles o cultivos a libre exposición que
tiene un importante impacto ambiental y un determinado paquete de semilla
certificada, venenos y abonos, limitando las posibilidades de una caficultura con
técnicas alternativas”.
TECNIFICACION, RENOVACION DE CAFETALES E IMPACTO
AMBIENTAL
Está también el tema de la baja producción del
café, resultado al parecer, de cafetales viejos y especies con baja
productividad. En este aspecto Colombia viene avanzando rápidamente. Según
cifras de Arango, “en el 2000 el 71% del área cultivada era tecnificada y
producía el 87% del café y el 29% estaba en cultivo tradicional, que produce el
13% del café. La tecnificación viene en aumento siendo Antioquia la región con
mayor producción y más tecnificada, le sigue Caldas, Tolima, Valle, Quindío,
Risaralda, Cundinamarca y Huila, juntas producen el 70% del Café del país. Ya
en 2002 la productividad de Colombia le ha permitido ocupar el 4 puesto a nivel
mundial, Vietnam es el más productivo y el menos productivo es República Dominicana”.
A 2012 los cafeteros de Colombia mantienen un alto ritmo de renovación de
cultivos, “Ya cumplimos la meta de tecnificación, a hoy tenemos el 94 porciento
de nuestra caficultura tecnificada (con variedades resistentes al hongo de la
roya y mejor preparadas para la variabilidad climática)”, destacaba Muñoz, de
la Federación Nacional de Cafeteros, en una entrevista al diario El Espectador el pasado 2 de febrero. Esta
solución tiene otra cara y es que la renovación de los cultivos aumentará la
productividad de los mismos y por tanto la oferta, presionando a futuro una
baja adicional del precio.
Por otra parte, la tecnificación cafetera comenzará a tener un impacto
ambiental importante, ya que como lo afirma Álvarez, “para aumentar la
productividad se está promoviendo la caficultura a libre exposición, en
detrimento del café a la sombra, que trae beneficios ambientales que se
reflejan en la calidad de los suelos, el manejo de las aguas, entre otros, y se
están promoviendo unas técnicas de alta productividad como la antes mencionada,
- esto es criticable-“ decía Álvarez. Esta situación empeorará, ya que según un
reciente estudio, el cultivo de este producto podría extinguirse a final de
siglo gracias al cambio climático y la deforestación, ya que la variedad que
más se consume en el mundo es el café arábigo, cuyo arbusto es muy vulnerable a
los cambios de temperatura, así como a otros peligros como las plagas y las
enfermedades. Las estimaciones más optimistas de dicho estudio hablan de la
desaparición del 70% de la producción mundial hacia el 2080.
Esta por último, el impacto del auge minero, en
este sentido, “el referente de mayor ganancia atrae la mano de obra hacia este
sector, sumado a que la mano de obra en momentos de cosecha es casi siempre escasa,
ya que muchas veces no se remunera adecuadamente la labor, y han habido cambios
culturales y generacionales; ya los hijos de los caficultores no quieren
recoger el grano y quieren irse del pueblo; de esta manera, se pueden quedar
muchas cosechas sin quien la recoja”, anotaba Álvarez.
El presidente Santos,
el ministro de agricultura y el gerente de la Federación Nacional de Cafeteros
se rasgan las vestiduras afirmando que la crisis no depende de ellos sino de la
evolución del precio internacional del café e intentan calmar a los
caficultores diciéndoles que les brindarán más ayudas económicas; Pero lo
cierto es que dichas ayudas servirán apenas como un paliativo insuficiente ante
las poderosas y arrolladoras fuerzas del mercado internacional del café y de
las empresas que lo dominan. Mientras
tanto, son los pequeños caficultores los que se seguirán tomando este café
amargo.